Geológicamente la costa peruana evidencia el choque de las placas
Sudamericana y de Nazca que originan grandes terremotos.
Esta característica siempre ha condicionado la búsqueda de sistemas
constructivos sismorresistentes.
Con la colonización hispana de Perú se emplearon técnicas constructivas
españolas que no soportaban sismos tan frecuentes.
Frente a los daños que los terremotos ocasionaban en sus edificaciones
los constructores adaptaron esta arquitectura a las características
sísmicas de Perú que se fueron solucionando mediante
un continuo proceso de ensayo y error. Estas experiencias se
plasmaron en debates que la autoridad virreinal organizó entre
los alarifes de la región después de cada terremoto y que están
contenidas en actas de la época.
El objetivo del artículo es esclarecer los criterios de sismorresistencia
y del cálculo estructural que se establecieron durante el siglo
XVII en la arquitectura limeña, empleando como metodología
la confrontación de los documentos de archivos con edificios de
la época.
El miedo es parte de la experiencia humana, una emoción que ha
acompañado a la humanidad a través de los tiempos, pudiendo este
volverse tan poderoso que puede ocasionar todo tipo de reacciones,
paranoias y consecuencias. Así como el miedo cambia el modo de
ver las cosas y el modo de vivir, así también cambia el modo de ver
la ciudad y disfrutarla. Muchas veces el miedo puede ocasionar que
la población se oculte como en los tiempos del terror senderista.
Este retraimiento puede mostrarse de diferentes maneras; a través
de rejas de seguridad o por medio de la movilización de las relaciones
humanas a una dimensión donde nada malo puede suceder. La
constante búsqueda del ser humano de no tener miedo es lo que
mueve las principales acciones en una ciudad y se manifiesta a través
del manejo que la población tiene del espacio público. El objetivo de
este artículo es comprender cómo los imaginarios del miedo han ido
transformando y condicionando el espacio público.