Entre 1843 y 1844, el ministerio de Charles Fitch ejerció una influencia decisiva en el desarrollo doctrinal y misional del naciente adventismo sabatario. Su participación en la proclamación de la segunda venida de Cristo, la formulación del mensaje del segundo ángel, la aceptación de la inmortalidad condicional del alma y la defensa del bautismo por inmersión no solo marcaron su breve trayectoria, sino que dejaron huellas perdurables en la configuración teológica del movimiento. El presente estudio examina la recepción, adaptación y proyección de estas contribuciones en la experiencia de los líderes adventistas sabatarios, destacando su papel en la construcción de una identidad doctrinal.