Este número de la Revista Berit Olam ofrece a sus lectores una serie de estudios principalmente de carácter exegético. Además, en este número hay dos artículos que abordan asuntos históricos relacionados al humanismo y la reforma, y una aproximación a Jaime White como modelo para el trabajo en la obra de Dios.
La ruta y el itinerario llevado a cabo por el pueblo de Israel luego de su liberación milagrosa es de difícil exactitud en cuanto a la ubicación actual de esos lugares recorridos. No obstante, las últimas investigaciones tratan de acercar lo más posible el mundo antiguo con nuestro mundo. Es así como concluimos que se puede identificar los lugares que pisaron los israelitas en su camino a Canaán, no con exacta precisión, pero sí con un “probablemente”. No queriendo poner como autoridad principal a la arqueología sino la Palabra de Dios. Y, así, afirmar la fe del creyente.
Aunque se han hecho diversas comparaciones entre YHWH y Marduk por ciertos “paralelos” entre los escritos israelitas y los escritos babilonios, en especial el conocido “Enuma Elish” y el Génesis, no hay duda alguna que estas supuestas “conexiones” fueron en su mayoría excesivas. A medida que se estudia el texto bíblico y su naturaleza, es posible divisar cada vez mejor el enorme abismo que separa a la Biblia de cualquier texto encontrado en el Antiguo Cercano Oriente. A pesar de ello, no posible negar por completo algunas aproximaciones, pero es menester entender que YHWH es un Dios que se contextualiza, pues a lo largo de la historia siempre buscó relacionarse con la humanidad.
El Salmo 109:21-31 es imprecatorio y establece que el sufrimiento es parte de la vida y que todos pasamos por ella. Así como David pasó por una aflicción terrible con todas las características que presentó en el salmo los cristianos hoy no estamos exceptos a ello. Establece que Dios es fiel con sus promesas de no desampararnos en momentos de aflicción y que al final se pondrá a la diestra de los justos para librarlos del mal de sus enemigos. Finalmente, el cristiano en momentos de aflicción debe elevar un cántico a Dios como señal de su confianza y convicción en la fidelidad de Dios.
El oráculo de Hageo 2:6-9 es un tema muy cuestionado por los eruditos. La narrativa principal trata sobre la reconstrucción del templo, el cual había sido devastado por los enemigos en la deportación a Babilonia. Cuando se cumplió el tiempo, el pueblo de Israel regresó y encontró el templo en ruinas. Luego, YHWH da una gran promesa al pueblo que alcanzó su cumplimiento con la reconstrucción del recinto sagrado. Él afirma una promesa en Hageo 2:7 vendrá el “Deseado de todas las gentes” y llenará de gloria el segundo templo. Finalmente, la profecía de Hageo 2:6-9 se cumplió en forma parcial en la primera venida de Cristo, pero también tiene sus repercusiones para el tiempo de su segunda venida.
Por el siglo XVI el pueblo suplicaba por perdón debido a la forma en que la Iglesia católica había pintado en sus mentes el tema del infierno. Las doctrinas se habían roto, la teología estaba muy alejada de la fuente principal, lo cual conllevó al surgimiento de reformadores. Todos se imaginaban un mundo como había sido antes. Fue así que Erasmo de Rotterdam, Martin Luther, Zwinglio, John Calvin, entre otros, volcaron su intelecto para dar una posible solución. Sin embargo, ha de observarse que estos reformadores tuvieron una procedencia filosófica humanista, lo cual nos conlleva a preguntarnos ¿la Reforma fue a causa de dicha filosofía?
Dentro de la presente investigación se realiza un estudio histórico del primer año del periódico “The Youth’s Instructor”, en la cual, se realiza una breve descripción del interés por el cual fue escrito el periódico, y junto con esto se muestra el propósito que motivó a escribir dicho periódico. Seguido, una descripción de su visión y la misión. También se presenta un breve resumen sobre los temas tratados durante el primer año de publicación, y finalmente las conclusiones dentro de la cual se considera el trabajo de James White como un modelo de tomar la iniciativa y trabajar por la juventud adventista.