Los resultados de la investigación demuestran que la revelación de encuentro en el pensamiento de Karl Barth es ajena a lo racional. La naturaleza del encuentro se sustenta en sus presuposiciones, donde Dios es “totalmente otro”, cuya naturaleza es atemporal, y donde la Biblia es un testimonio de la revelación, que no refleja con autenticidad la revelación de Dios ya que la Biblia es temporal y Dios es atemporal, de forma que el hombre puede encontrarse con Él en su subjetividad. Este encuentro es propiciado en el contexto atemporal de la cosmología dualista que propone Immanuel Kant, llamado el mundo nouménico.