La Iglesia Católica afirma que es posible rendir alguna clase de culto a María y los santos, aunque se diferencian en el honor que reciben porque el culto a María es superior. Sin embargo, las Escrituras no favorecen esto, pues enseñan que toda adoración debe ser dada a Dios, y nunca a una criatura. El presente artículo se explora la evidencia bíblica de todas las prerrogativas que el catolicismo asigna a María y la mediación de los santos en el cielo. En el NT, solo Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres, y solo por medio de Él las personas llegan a Dios.