El objetivo de este artículo es demostrar que el vocablo הלך, “andar/caminar”, empleado en Génesis 5:22, 24 destaca y proyecta a lo largo del Antiguo Testamento características esenciales indispensables en la vida diaria del verdadero discípulo. Del mismo modo, se hace un contraste con Hebreos 11:5, pasaje donde se narra la experiencia de Enoc. De esta manera, el estudio analiza más de veinte pasajes bíblicos del Antiguo Testamento, que al ser contrastados con pasajes del Nuevo Testamento, evidencian las cualidades de un verdadero discípulo, y por ende, del discipulado.