El presente artículo, muestra que el establecimiento de nuevas iglesias es un quehacer divino, en el que la intervención humana se hace necesaria. Através de experiencias ocurridas en Sudamérica y el mundo sobre el presente tema, ilustra principios importantes en el cumplimiento de la misión cristiana. En- fatiza el hecho de que la razón de ser de la iglesia cristiana es fundar nuevas iglesias, es decir reproducirse para crecer. Finalmente deja abierto el tema ya que el artículo hace parte de una serie de artículos que se iran publicando en los siguientes números de la revista.