Entre los Adventistas del Séptimo Día, existe un sector que manifiesta cierto escepticismo, o abriga dudas, en aceptar a Elena G. de White como depositaria del don profético. Inclusive, hay quienes han rechazado y combatido ese ministerio profético, y lo continúan haciendo hasta hoy por diferentes medios, quizás por ignorancia sobre el contenido y el valor de sus escritos. Sin embargo, una lectura objetiva del ministerio del don de profecía en el seno de la denominación, evidencia el valor incalculable, en el surgimiento, desarrollo y consolidación del pueblo remanente. Este trabajo, hace referencia al aporte del don de profecía en el adventismo, con el propósito de confirmar la creencia y confianza en su conducción.