El rol de los padres como educadores es fundamental en la formación de los hijos, y en esta desafiante tarea, aplicar la disciplina correctamente puede hacer la diferencia entre una buena y una mala educación. La disciplina con amor se muestra como la mejor alternativa para los padres que realmente quieren formar hijos que logren internalizar los principios y valores morales que harán de ellos personas de bien para la sociedad terrena y ciudadanos del reino de los cielos.